La ropa interior es de las prendas que más se compran y más rápido se reponen. Y muy pocas costureras saben trabajar telas elásticas bien: la mayoría les huye porque se estiran, se fruncen o quedan con costuras que incomodan.
Ahí está tu ventaja. En este curso aprendes a domar la lycra y el encaje: desde ajustar tu máquina para tejidos con elastano hasta trazar tus propios patrones de panty, bikini y brasier, escalarlos por tallas y darles acabados que se ven de marca.
Un oficio que la IA no puede tocar
Cortar, coser y ajustar una prenda al cuerpo de una persona real es trabajo de manos y criterio. La inteligencia artificial puede diseñar una imagen de lencería, pero no puede confeccionarla ni corregir el calce de una clienta que necesita media talla más de copa.
Del hobby al negocio
El último módulo convierte la técnica en ingresos: cuánto cuesta cada prenda entre tela, avíos y tu tiempo; qué precio poner por encargo y por catálogo; cómo fotografiar tus productos para venderlos por WhatsApp; y cómo pasar de pedidos sueltos a clientas que compran cada mes.